NINES MIRANDO LA TOSTADORA Los ojos de su infancia miran cómo se tuesta el tiempo cómo se oscurece cómo echa humo sin más como el café hirviendo cuando se retuerce en la taza. Esa es Nines, como el azúcar sobre la espuma como el llanto de un niño que se seca sin que nadie empape un pañuelo con su tristeza. El mundo está cada vez más caliente y Nines mira la tostadora dejando pasar los minutos despreocupada esperando sus tostadas recién hechas recién calentadas por la tostadora por el fuego de nuestra civilización estúpida. Nines come tostadas con mermeladas varias y eso es lo único que importa da igual todo mientras la mermelada de fresa esté como a Nines le gusta. Nines se relame los labios de gusto mezcla el sabor de su saliva con los demás sabores del desayuno y es como el amor cuando se mezcla con todo sin explicación previa. Miguel Pérez Díaz http://www.miguelperez.es/
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